El domingo 25 de septiembre se celebró en la Parroquia de Nuestra Sra de la Estrella de Almadén el 75 aniversario de la muerte por dar testimonio de su fe, del Siervo de Dios Ángel Muñoz de Morales Sánchez Cano, Ángel de Almadén.La Eucaristía en memoria de Ángel, coincidente con la que celebra la Parroquia cada domingo, fue oficiada por el M.I.Sr.D. Francisco del Campo Real, Delegado Diocesano para la Causa de los Santos en la Diócesis de Ciudad Real y fue concelebrada por el Párroco Almadén , D. Vicente Fernández . En la homilía el celebrante se refirió a la conmemoración con sentidas palabras, animando a todos los asistentes a perseverar en el ejemplo de Ángel que no dudó en entregar su vida y ser testigo de Cristo recordando lo que San Pablo escribió en la Carta  a los filipenses «Para mí la vida es Cristo y el morir una ganancia» (Flp 1,21). La colecta se dedicó a nutrir la Beca que bajo el nombre del Siervo de Dios está abierta en el Seminario de Ciudad Real.

Antes de la Misa, en el lugar en el que Ángel sufrió el martirio, en el km 17 de la carretera a Agudo, al final de la bajada del puerto del Rayo, se bendijo la Cruz de hierro forjado que se ha instalado reemplazando a la de cemento que existía en el lugar con igual finalidad y que había resultado rota y fuera de su lugar.  Con la Cruz son ya tres los recuerdos permanentes de Almadén sobre el Siervo de Dios Ángel, la céntrica calle del núcleo urbano que lleva su nombre, la lápida que recuerda su paso en los años 1934 a 1936 recién consagrado sacerdote como coadjutor por la Parroquia de Nuestra Señora de la Estrella,  y por último la Cruz reemplazada ahora y que marca el lugar de su muerte.